Elegir una pausa alcohólica durante un mes es mucho más que un paso simbólico: es una oportunidad real para observar lo que sucede en tu cuerpo y en tu mente.
Sueño más reparador
Desde la primera semana sin alcohol, muchas personas notan una mejora en calidad del sueño, una reducción de los despertares nocturnos y una sensación de despertarse más renovado. Esta mejora realmente se puede medir: su cuerpo ya no necesita lidiar con el efecto sedante o perturbador del alcohol.
Energía más estable
Tomar una pausa para beber alcohol a menudo ayuda a reducir las fluctuaciones de energía a lo largo del día. Y para acompañar este nuevo ritmo, nada mejor que una bebida refrescante y sin alcohol comoArchipel Kombucha pomelo y jengibre, combinando tendencias de bienestar y sabores estimulantes.
Redescubre tu relación con las bebidas
Lejos de los viejos reflejos:
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reemplazar un cóctel alcohólico por uno Spritz de espíritus sobrios 0,0%, ligero y sofisticado;
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o disfrutar de un vino blanco CHAVIN ZERO Sauvignon 0,0% en la mesa.
Estas alternativas mantienen una estructura aromática real, al mismo tiempo que apoyan a tu cuerpo con amabilidad.
Resultado ? Un cuerpo más ligero, una mente más clara y nuevas sensaciones positivas asociadas con la degustación.